El Test de la lengüita de Martinelli, también conocido como Protocolo de Evaluación del Frenillo de la Lengua en Bebés de Martinelli, es una herramienta fundamental utilizada por profesionales de la salud, especialmente logopedas y odontopediatras, para valorar la presencia y el impacto de la anquiloglosia, popularmente conocida como «frenillo lingual corto», en recién nacidos y lactantes. Esta evaluación temprana es crucial para identificar posibles dificultades en la alimentación, especialmente en la lactancia materna, y en el desarrollo orofacial del bebé. En Clínica Pradillo, comprendemos la importancia de un diagnóstico preciso y ofrecemos esta valoración especializada.
¿Qué es exactamente el frenillo lingual corto o anquiloglosia?
Antes de profundizar en el Test de la lengüita de Martinelli, es importante entender qué es la anquiloglosia. Se trata de una condición congénita en la que el frenillo lingual, la membrana que une la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca, es anormalmente corto, grueso o tenso. Esta restricción puede limitar significativamente el movimiento de la lengua, afectando funciones vitales como la succión, la deglución, y más adelante, el habla y la masticación.

La anquiloglosia en bebés puede manifestarse de diversas formas, desde problemas evidentes para agarrarse al pecho o al biberón, hasta chasquidos al succionar, ingesta de aire excesiva, o una ganancia de peso inadecuada. Para la madre lactante, puede significar dolor en los pezones, grietas, mastitis recurrentes y una producción de leche disminuida debido a una estimulación ineficaz.
La importancia del protocolo de Martinelli en la detección temprana
El Protocolo de Martinelli fue desarrollado por la logopeda brasileña Roberta Lopes de Castro Martinelli, con el objetivo de estandarizar la evaluación del frenillo lingual en bebés. Este test no solo observa la apariencia anatómica del frenillo, sino que, crucialmente, evalúa la funcionalidad de la lengua. Esto es lo que lo diferencia de otras valoraciones más superficiales.
Una evaluación del frenillo lingual exhaustiva mediante este protocolo permite a los especialistas determinar si la restricción lingual está interfiriendo o podría interferir con las funciones orales del bebé. Un diagnóstico temprano y preciso es clave para evitar complicaciones y asegurar un correcto desarrollo.
¿En qué consiste el Test de la Lengüita de Martinelli?
El Test de Martinelli para bebés es un examen clínico que se realiza de forma no invasiva y que generalmente no causa molestias al pequeño. El profesional cualificado, como los que encontrarás en Clínica Pradillo, examina varios aspectos:
- Aspectos anatómicos: Se observa la apariencia del frenillo, su grosor, elasticidad y el punto de inserción tanto en la lengua como en el suelo de la boca. Se valora si la punta de la lengua tiene forma de corazón o muesca al intentar protruirla.
- Movilidad de la lengua: Se evalúa la capacidad del bebé para mover la lengua en diferentes direcciones: protrusión (sacar la lengua), elevación (tocar el paladar), lateralización (moverla hacia los lados) y si puede realizar un movimiento ondulatorio adecuado para la succión.
- Funciones orales: Se observa al bebé durante la succión (idealmente al pecho o, si no es posible, con un dedo enguantado o biberón) para analizar la calidad del agarre, la coordinación succión-deglución-respiración, y la presencia de ruidos anómalos.
El protocolo incluye una puntuación que ayuda a objetivar el grado de afectación y a decidir la necesidad de intervención. Es una herramienta de diagnóstico de frenillo lingual corto muy completa.

Síntomas que pueden indicar la necesidad de una caloración de la lengua en recién nacidos
Existen diversas señales que pueden alertar a los padres y profesionales sobre la posible presencia de anquiloglosia y la conveniencia de realizar un Test de la lengüita de Martinelli:
En el bebé:
- Dificultad para agarrarse correctamente al pecho.
- Agarre superficial o deslizamiento frecuente del pezón.
- Chasquidos o ruidos al mamar.
- Tomas muy largas o, por el contrario, muy cortas y frecuentes.
- Irritabilidad durante o después de las tomas.
- Poca ganancia de peso o estancamiento ponderal.
- Presencia de callo de succión en los labios.
- Gases excesivos, cólicos o reflujo debido a la ingesta de aire.
- Lengua con forma de corazón o muesca al llorar o intentar sacarla.
En la madre lactante:
- Dolor durante la toma, a veces descrito como punzante o quemante.
- Pezones agrietados, ulcerados o con ampollas.
- Ingurgitación mamaria frecuente o mastitis de repetición.
- Sensación de vaciado incompleto del pecho.
- Baja producción de leche a medio o largo plazo.
Si reconoces varios de estos síntomas, es recomendable consultar con un especialista para realizar una adecuada evaluación funcional de la lengua.

¿Tu bebé presenta dificultades en la lactancia o sospechas de anquiloglosia?
Una valoración temprana con el Test de la lengüita de Martinelli puede marcar la diferencia.
En Clínica Pradillo contamos con profesionales especializados para ayudarte.
Beneficios de una intervención temprana tras el Test de Martinelli
Cuando el Test de la lengüita de Martinelli confirma una anquiloglosia significativa que interfiere con la alimentación o se prevé que lo haga con otras funciones, se pueden plantear diferentes abordajes. La intervención más común, si es necesaria, es la frenotomía, un procedimiento sencillo y rápido que consiste en liberar el frenillo.
Los beneficios de una intervención temprana, guiada por una precisa prueba de anquiloglosia, pueden ser:
- Mejora inmediata de la calidad de la lactancia materna, haciéndola más efectiva y placentera tanto para la madre como para el bebé.
- Reducción o eliminación del dolor en la madre durante el amamantamiento.
- Mejora en la ganancia de peso del bebé.
- Prevención de problemas futuros relacionados con la deglución atípica, la masticación y el desarrollo del habla.
- Prevención de posibles compensaciones musculares orofaciales que pueden derivar en problemas de maloclusión dental.
Es importante destacar que no todos los frenillos linguales cortos requieren intervención. La decisión se toma de forma individualizada, basándose en los resultados del Test de Martinelli para bebés y la sintomatología presente.
El papel del logopeda y otros especialistas
El logopeda es uno de los profesionales clave en la evaluación del frenillo lingual y en el manejo posterior. Tras un diagnóstico, y si se realiza una frenotomía, el logopeda puede enseñar ejercicios de rehabilitación para asegurar que la lengua gane la movilidad y funcionalidad adecuadas (terapia miofuncional).
En Clínica Pradillo, abogamos por un enfoque multidisciplinar. Dependiendo del caso, pueden intervenir odontopediatras, asesores de lactancia, fisioterapeutas pediátricos y osteópatas, todos trabajando en conjunto para ofrecer la mejor atención al bebé y su familia. La correcta valoración del frenillo lingual y lactancia es un trabajo de equipo.
Nuestra clínica se encuentra en el barrio de Prosperidad, en el distrito de Chamartín (Madrid), con fácil acceso desde las estaciones de metro de Concha Espina, Cruz del Rayo o Prosperidad, para que acudir con tu bebé sea lo más cómodo posible.
Preguntas frecuentes
Resolvemos las dudas más habituales que nos trasladan las familias sobre el test de la lengüita de Martinelli.
El protocolo se diseñó para recién nacidos y lactantes, así que puede realizarse desde los primeros días de vida. De hecho, cuanto antes se valore, mejor: una detección temprana ayuda a resolver las dificultades de lactancia y a prevenir problemas en el desarrollo orofacial del bebé.
No. Es un examen clínico no invasivo que, por lo general, no causa molestias al pequeño. El profesional observa la anatomía del frenillo, la movilidad de la lengua y la succión, sin realizar ningún procedimiento doloroso durante la valoración.
No, en absoluto. No todos los frenillos cortos requieren intervención. La decisión se toma de forma individualizada, valorando si la restricción de la lengua interfiere realmente con la alimentación o con otras funciones, según los resultados del test y los síntomas presentes.
Suelen realizarla logopedas y odontopediatras con formación específica en el protocolo. En Clínica Pradillo apostamos por un enfoque multidisciplinar, de modo que, según el caso, también pueden intervenir asesores de lactancia, fisioterapeutas pediátricos y osteópatas para ofrecer la mejor atención al bebé y su familia.
No necesariamente. El dolor al amamantar puede deberse a muchas causas, y el frenillo lingual corto es solo una de ellas. Si al dolor se suman otras señales, como agarre superficial, chasquidos al mamar o poca ganancia de peso, conviene consultar con un especialista para realizar una evaluación funcional de la lengua y descartar la anquiloglosia.
En Clínica Pradillo nos gustaría que recordaras
El Test de la lengüita de Martinelli es una herramienta diagnóstica especializada y muy valiosa para identificar la anquiloglosia en bebés y su impacto funcional, especialmente en la lactancia. Si tienes dudas o detectas síntomas compatibles con un frenillo lingual corto en tu bebé, no dudes en buscar asesoramiento profesional. Una detección y, si es necesario, una intervención tempranas pueden mejorar significativamente la calidad de vida de tu hijo y facilitar una lactancia exitosa. En Clínica Pradillo estamos para ayudarte en este proceso. Pide tu cita con nuestros especialistas y resuelve todas tus dudas.
